Reto #PoetryInJuly

¡Hola, hola!

Este mes me he propuesto un reto de escritura. Por lo general, nunca suele llamarme ninguno, pero éste lo he creado yo, así que no puedo quejarme. (Oh, vaya, me quejé el otro día por Twitter. Ups).

Estos meses han sido una locura. El confinamiento hizo que perdiera rutina porque mi cabeza no me daba ni para leer, ni para escribir. Estuve a otras cosas, como aprendiendo coreano o yoga. También le di a las series, como casi todos.

La idea de este reto surge un poco por la necesidad de volver a coger una rutina, unida al deseo de escarbar en mi interior. La poesía me parece una de las formas más sensibles para decir las cosas o cómo te sientes. Así que me planteé escribir un pequeño poema por día. La temática es variada, depende de cómo me encuentre, si algo me inspira…

Os pongo por aquí el link al hilo de Twitter por si queréis leer los que llevo escritos (haciendo clic AQUI). O también podéis buscarlo por el hashtag que estoy utilizando: #PoetryInJuly.

Os dejo aquí abajo el poema que más me gusta hasta ahora. Y aprovecho para dar las gracias por todo el amor que le disteis a este último. Sentía que iban cayendo en saco roto y el sábado me escribisteis muchos y me dijisteis cosas muy bonitas. Gracias ❤

La barandilla estaba fría y el cielo tan oscuro que mi vista se perdía en él.

Un deseo terrible surgía en mi pecho, una urgencia por creer.

Por querer ser estrella, solitaria y lejana, a punto de desaparecer.

¿Qué ocurría cuando llegaba su hora? ¿Lo sabían? ¿Lo sentían? ¿Se apagaban sin más?

Allí arriba no haría daño, solo brillaría, existiría, aunque el final fuera explotar.

Aquí abajo mi luz se había extinguido y me costaba mucho ver.

El mundo bajo mi mirada, la ciudad bajo mis pies.