Proyecto Euphoria

Llevo un tiempo hablando sobre este proyecto en el que ando metida ahora, pero sé que apenas he profundizado y que no tenéis ni idea de lo que va. En mi mente lo estoy concibiendo como un continuo dolor de corazón mezclado con nostalgia del verano y los amigos. ¿Y la realidad? Pues que va de eso.

La imagen está dividida en cinco partes: arriba a la izquierda está escrito en inglés: ¿Alguien me echaría de menos si desapareciera? A su derecha hay una imagen de un chico de pelo corto y negro y jersey de cuello alto mirando hacia el mar. En la imagen pone: le echo de menos. En la imagen central hay una frase sobre fondo blanco que dice: ¿Alguna vez has echado tanto de menos a alguien como para sentirte físicamente enfermo? A la izquierda y abajo hay una ilustración de un rostro masculino por el que rueda una lágrima. Solo se le ve una parte de la nariz y de la boca. La imagen termina con dos manos unidas solo por un dedo y una frase que dice: Todos rompemos nuestras reglar por alguien.

Está siendo un nuevo reto para mí, ya que en esta ocasión he decidido ubicar la novela en Corea del Sur y estoy aprendiendo muchísimo documentándome sobre ella.Quería hacer un aesthetic de lo que podría ser la novela, pero los personajes de esta historia tienen vida propia y he decidido hacer uno del narrador principal, Jun. El protagonista es un joven de 21 años que, tras una separación abrupta de sus amigos de siempre, decide volver después de 3 años arrastrado por un mal presentimiento. Se encontrará con las marcas que ha ido dejando el tiempo en cada uno, las heridas de un pasado que no han conseguido cerrarse y los demonios que nos empeñamos en no ver y solo dejamos crecer dentro de nosotros.

¿Qué tendrá Asia que me llama tanto? Debo de reconocer que con La posada Shima no partía de cero, pues quiera que no, la influencia de Japón ha estado muy presente durante toda mi adolescencia (infancia también, pero no recuerdo apenas, así que solo me fio de mi yo más o menos consciente). No he estado en Japón (ojalá, es uno de mis sueños), pero me refiero más a todo el mundo audiovisual, la influencia que tiene en occidente, cómo su cultura ha roto barreras y nos llegan muchísimos productos a día de hoy… Y poco a poco, sucede lo mismo con Corea del Sur.

No sé realmente qué puedo deciros de este proyecto. Igual que con el #ProyectoAdriana toco muchos temas que me importan y atañen especialmente, creo que el #ProyectoEuphoria es más emocional. Con el primero creo que pasan más cosas en cuanto a acción, creo. En este también ocurren cosas, no me malinterpretéis, pero en concreto de lo que hablo aquí tiene una sensibilidad especial. Y es que trato algunos temas muy complicados y por eso intento tener mucho tacto sin perder el hilo ni el ritmo.

Es difícil, no os voy a contar nada nuevo. Estoy teniendo muchos problemas con un personaje en concreto, ya que, aunque su personalidad está muy marcada, no logro meterme en su cabeza para crear la coherencia necesaria con sus circunstancias. Y eso es actualmente lo que más me preocupa, junto con la ambientación. No es fácil pensar como un coreano y actuar como uno. Tengo una mente demasiado abierta, y está siendo un arduo trabajo el de confinarme en ciertos aspectos. Que no quiero decir con ello que no vaya a tener la esencia Sonia. Eso va a estar ahí siempre, quiera la época, sociedad o circunstancias de donde me mueva.

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«Descubrí mi rostro a la noche, a la luna y a las estrellas. A las gotas que impactaban sin ningún orden sobre mi piel. Necesitaba que algo me golpeara, me zarandeara, me avivara de nuevo. No soportaba más este vacío que hacía tanto eco». «Quizá no tenía tan clara mi resolución. Lo de enfrentarme a todo y a todos. Dejar el corazón sobre la mesa para ver cómo lo apuñalaban. Unos por la distancia y el resentimiento, otros por la envidia y otros por despecho».

Por ahora el proyecto tiene unas 120 hojas y está a un 50% más o menos, quizá diría que un poco más. No creo que vaya a ser más extenso que mis anteriores novelas (en papel tanto La posada Shima como La chica del corazón de agua superan las 400 páginas). Aunque claro, cuando acabé La chica creía que tenía menos extensión que La posada y erré. Así que no voy a decir mucho más esta vez.
Si os interesa leer algo del #ProyectoEuphoria, en Twitter estoy haciendo un hilo con actualizaciones de cómo va el borrador junto con algunas frases. Podéis leer un par en la captura de aquí.

Espero poder daros buenas noticias pronto. Me encantaría acabarlo en este verano.