Yo soy escritora

Imagen de una mujer de perfil escribiendo en una máquina de escribir antigua. En su base aparece "día de las escritoras".

Ayer fue el día de las escritoras y, aunque hace poco que lo llevo celebrando, me ha costado mucho reconocerme con ese concepto. Está muy extendido lo de que uno no es escritor hasta que publica. Y es una soberana tontería. Previo al 2015, yo llevaba escribiendo desde primaria: relatos, cuentos, poesías, historias más largas… Con 15 años acabé mi primera novela (que se quedó en un cajón, gracias), con 17 la segunda. Después hubo un parón por la universidad. Pero me costó hacerme al concepto. Denominarme como tal, Incluso después de autopublicar, me siguió costando.

Hoy quería reflexionar sobre lo que he ido aprendiendo en este tiempo, lo que supuso autopublicar en 2015 y poner por primera vez el pie en el terreno literario, hasta lo que ahora supone tener una editorial fuerte que apuesta por lo que escribo. Y es que ningún camino es fácil, nada te lleva a lo alto de forma inmediata. A las letras hay que darles tiempo.

Ilustración de la portada de Fugitivo.

Reconozco que he tenido suerte. He coleccionado unos cuantos fracasos, lo que me ha hecho aprender a ser paciente y a esforzarme más. No sé por qué nos empeñamos en ser perfectos a la primera, que nos salga bien todo de inmediato. Yo había intentado durante unos años publicar de forma tradicional, pero no tenía ni idea del mundo editorial y no sabía buscar en condiciones. Autopubliqué Fugitivo en 2015 y, con total sinceridad, fue una inversión que no recuperé. Pequé de primeriza. Aunque gané experiencia y los primeros amigos dentro de este mundillo. Tampoco había ido a presentaciones de libros ni tenido que hacer publicidad de mis cosas. Todo era nuevo y yo tendía a quedarme en una esquina observando. Mi obsesión por no sobresalir me hacía perder oportunidades.

ILUSTTSCION FUSIONADA

Entre 2015 y 2016 participé en varias antologías de microrrelato y poesía, quedando finalista en 3 (para mí fue todo un triunfo poder tener tres libritos más en casa donde hubiese algo que había escrito yo!). Eso me dio la motivación necesaria para acabar de escribir en 2016 La posada Shima. La mandé a todas las editoriales habidas y por haber, creyendo que cuanto más, mejor, y recibiendo un total de ¿una, dos respuestas negativas? Porque el silencio es la contestación que se suele estilar, así que asumí que ninguna más iba a responder. Ya había acumulado unos cuantos silencios con Fugitivo, así que imaginaba que iba a tener que pelear mucho más por esta nueva historia.

Entonces me enteré de que una editorial nueva estaba buscando manuscritos. Onyx publicaba fantasía, justo lo que yo había escrito, y encima me respaldaban un par de compis de letras que también habían presentado cosas suyas y estaban esperando una respuesta. Y aquí fue donde la suerte y el tesón se decidieron a dar sus frutos.

Así salió La posada Shima con Onyx en 2018. Mientras, yo había terminado de escribir La chica del corazón de agua y estaba mandándola también a diferentes editoriales y premios (ya sí sabiendo géneros que publicaba cada editorial y acotando la búsqueda). Y entonces Marta, la editora de Onyx, me preguntó por este último. Le hablé de lo que iba y entonces las dos abrimos nuestros corazones en varias charlas profundas y sinceras. La salud mental es una de las asignaturas pendientes de esta sociedad. Pero, aún con esas, yo tardé mucho en pasarle el manuscrito y, más aún, cuando ella dijo que lo quería publicar, me demoré bastante más hasta dar el sí. Ya lo he dicho en más ocasiones, que me daba un vértigo terrible. Sin embargo, hoy sé que fue la mejor decisión que pude tomar por todo lo que vino después. La chica del corazón de agua salió en 2019. También en este año publicaron mi relato Un ser de luz dentro de la antología Contramarea de manos de la editorial Dorna (Antología Contramarea, 2019).

Pero, como todo, el mundo no giraba a mi alrededor de color de rosa. Arrastraba ya una carga importante y autoimpuesta a mi productividad. Debía sacar más historias, debía publicar más, debía destacar. Y a finales del 2019 me rompí. Euforia (Editorial Onyx, 2021) la acabé con dolor. Con una presión tan fuerte e innecesaria que hizo que entrara en un bloqueo que me duró meses. ¿Por qué esa necesidad? ¿Por qué debía publicar una vez por año, producir una historia por año…? ¿ Por qué me marqué ese estúpido objetivo? Así que tomé la decisión de darme tiempo. Me di un año (este fantástico año, nótese la ironía) donde no publicaría nada, solo escribiría. Me tenía que reconciliar conmigo misma y poner en orden todo ese cacao mental de autoexigencia enfermiza. ¿Lo he conseguido? No. Este 2020 ha sido raro a más no poder y muy malo para la creatividad, pero nadie me quitará que no lo haya intentado.

Siendo honesta, hay días malos, muy malos. Esta es una carrera de fondo. Una larguísima. Es normal que nos cansemos, que nos caigamos, que desistamos. Pero hay días muy buenos también, donde la emoción recorre tu estómago y no puedes dejar de escribir, de crear y amar lo que haces. Tus personajes cobran vida, la estructura te parece genial, los temas que tocas ideales, las frases que te salen espectaculares, dignas de cualquier escritor al que admiras. Y es que escribir es ilusión y pasión. Es un algo más que te da, de forma literal, ganas de vivir y compartir.

Llevo ya 5 años publicando, pero muchos más escribiendo. No sé en qué momento uno mismo se puede denominar escritor sin sonar pedante. Quizá ahí es donde residía mi temor, en la idea de creerme alguien. Ser una impostora porque no escribía lo suficiente, lo suficientemente bien, con calidad, por no producir, por ser lenta… pero todo eso se incluye dentro del término. Así que, si escribes, ERES escritor. Me rompe el corazón ver a un montón de personitas a las que sigo y que les cuesta llegar también a creérselo, incluso habiendo acabado manuscritos enteros y teniendo una carrera larga en el mundo de las letras. No sé en qué momento nos dijeron que no podíamos aspirar a ello ni por qué. Pero yo voy con la cabeza bien alta desde hace un tiempo y sé que nadie me va a quitar ese título porque nadie me lo tiene que dar. Yo sé lo que soy, sé a lo que aspiro.

Yo soy escritora.

¡Notición a la vista!

¡Hola, hola!

Hoy he estado en Barcelona presentando La posada Shima en la librería Alibri y ha sido increíble. Me ha presentado la maravillosa editora de Onyx Editorial, Marta, a quien tengo un cariño increíble y ha venido más gente de la que esperaba. ¡GRACIAS A TODOS! He podido conocer a muchas personitas y ha sido toda una experiencia que atesoro muy dentro.

Además, se ha desvelado una noticia que tenía muchísimas ganas de dar: ¡el año que viene publicaré NUEVA NOVELA! Mi queridísima Petra ha encontrado editorial, así que en primavera tendréis a LA CHICA DEL CORAZÓN DE AGUA por las librerías. Y no podía ser de la mano de otra editorial que de Onyx 💕.

Petra8

En otras entradas os he hablado bastante de esta novela. Fue el resultado de haber sufrido depresión y de no haber podido expresar en su momento cómo era sentirse así. Pero, más allá de tratar esta enfermedad mental, vais a conocer a mis tres chicos de oro: Ian, Leroy y Jairo. Mis tres bebés. No sé si tengo unos personajes más queridos que ellos, porque mientras ayudaban a Petra, me curaban a mí.
Aún no puedo daros más detalles, pero os dejo con el aesthetic de Petra que hice hace un tiempo en el que se ven algunas localizaciones de la novela y cómo explica su estado al comienzo de la novela.

Estoy impaciente por poder compartir con vosotros más cositas. Espero que le deis un fuerte abrazo a mi parte más sentimental porque vaticino que la corrección y el proceso que va a empezar ahora me va a exigir mucho.

Gracias a todos por seguir ahí y por darme tanto amor. Es lo más difícil que he escrito hasta ahora y me llora el corazón de la emoción al saber que vais a poder leerlo. Voy a intentar daros la mejor versión de esta historia.

GRACIAS.

Proyecto: Héroes de papel

Al igual que cuando empecé a escribir La chica del corazón de agua, parece que me animo a seguir dándole a la tecla cuando voy compartiendo los avances que hago en mi universo literario. Así que hoy quería hablaros del proyecto en el que ando esfrascada: Héroes de papel.

Para el #NaNoWriMo me obligué a comenzar una nueva historia que apenas tenía esbozada en la cabeza. Algo terrible, porque no tenía nada pensado y así ha salido el reto, fatal. No he llegado ni a las 15.000 palabras. Peor que el año pasado. Pero bueno, siendo un fracaso o no, he conseguido lo que quería, empezar algo nuevo.

Unos meses antes había abierto un word esbozando algo parecido a un prólogo y a un momento muy turbio sobre una tal Jena. Pues bien, ese pequeñín ha crecido en mi cabeza y ahora cuenta con más de 30 páginas. En noviembre quise escribir, pero hice las cosas mal y no me salió nada. En estos primeros días de diciembre sin embargo, al tener las ideas mucho más maduras, le he pegado un pequeño empujón a las tramas y a lo que quiero que ocurra. La libreta de flores que estoy utilizando se está llenando de escenas, de nombres, de poderes, de premisas y de frases clave que han de pronunciar los personajes en ciertos momentos.

Os preguntaréis de qué va, aunque aún está muy verde el proyecto. Pero no lo voy a decir, solo voy a dejar este aesthetic por aquí y ya os contaré más adelante algo:

 

Si hacéis clic encima se hacen más grandess.

Ahora mismo me encuentro ilusionada. Voy mezclando ratos de documentación con ratos de escritura. Ratos buscando imágenes para inspirarme y ratos tomando notas en mi bonita libreta. Espero que la próxima actualización sea en unas semanas diciendo que voy a buen ritmo y que la historia está alcanzando unas cotas que no esperaba.

¿Es pronto para felicitar la navidad? A mí me ha venido este regalo antes de tiempo en forma de historia.

 

Día de las escritoras

¡Feliz día de las escritoras! (Un día atrasado).giphy (1)

Me siento muy orgullosa de todo el movimiento que veo por redes este mes y, sobre todo, durante este día. Fomentar la lectura de libros escritos por mujeres y visibilizar sus maravillosas novelas compartiendo los títulos que más nos han gustado, me parece una manera muy bonita de hacer valer a todas las que luchan por sus sueños y por cambiar el mundo.

Y de algunas de esas escritoras quería hablar hoy aquí. Jóvenes, talentosas e inspiradoras. De las que no solo con sus libros consiguen llegar a los corazones si no, más importante aún, a las mentes.

bookish b(r)at 🦇Hay dos blogs en concreto que amo leer y a los que estoy suscrita. El primero, el que más actividad tiene, es el de Andrea Tomé. Una mujer valiente que aprovecha su voz para concienciar sobre los TCA, para quitar el estigma que tienen las enfermedades mentales y que, además, da consejos sobre escritura y el mundo de las editoriales, habla de temas LGTBI+, recomienda libros, y descubre nuevos lugares preciosos. Un blog muy completo, muy cuidado e inmensamente útil y entretenido.

Beatriz Esteban;El segundo blog del que quería hablar es del de Beatriz Esteban. Una chica muy dulce con la que da gusto conversar. Humilde, fuerte y que también usa su voz para dar visibilidad a las enfermedades mentales. En su blog habla de superación, de escritura y de sus proyectos. Da charlas en coles sobre salud mental, algo que me parece tan loable e inspirador.

Seliria

Y, hablando de inspiración, las siguientes autoras son dos soles, una motivación constante que repiten una y otra vez que todas somos válidas para cumplir nuestros sueños. Hablo de Iria y Selene. Más que su blog, hablo de sus cuentas de twitter, donde Iria, sobre todo, siempre está muy activa. De verdad que sus hilos son lecturas más que recomendables. Habla sobre feminismo, sexualidad, política, sobre salud mental, y ambas son súper cercanas. Los artículos que comparte Selene son geniales.

Creo que estamos en una nueva era donde hemos convergido muchas personas en una esfera de cercanía, pasión por la lectura y la escritura, y de empatía y comprensión. Donde empezamos a poder hablar de todo y a luchar por quienes realmente somos y por quien queremos llegar a ser. Un espacio abierto, donde apoyamos al otro y nos alientan a seguir. Me parece una comunidad muy bonita la que veo en toda mi TL de twitter. Y le estoy inmensamente agradecida.

A veces es complicado denominarse autora, escritora, creadora… Porque la percepción que se tiene de uno mismo varía. Es difícil abrir las alas cuando muchos te las intentan cerrar. Pero también sé que merece la pena luchar por lo que te hace feliz. Así que gracias a todas las que, desde el desconocimiento, me habéis animado a continuar y me habéis dado mil ganas de escribir. Lo seguís haciendo.giphy (2).gif

No me puedo marchar sin dejar por aquí mi top 5 de libros escritos por mujeres leídos este año. Todos me han marcado, enamorado, hecho sufrir y los releería fijo (el orden es aleatorio, no es un ranking):

  1. Rojo y oro, de Iria y Selene.
  2. Seré frágil, de Beatriz Esteban.
  3. Verdad y perdón, de Rolly Haacht.
  4. Love letters to the dead, de Ava Dellaira.
  5. La flor de fuego, de Alba Quintas.